Si has ido pidiendo un préstamo para pagar el anterior, puede resultar difícil saber cuánto recibiste, cuánto has devuelto y qué debes realmente. Ordenar esa información es el primer paso para estudiar si puedes reclamar.

Persona ordenando contratos de microcréditos y justificantes de pago en casa

Un préstamo vence y no tienes dinero suficiente para devolverlo. Pides otro para pagar el primero y, poco después, necesitas uno más. Entre intereses, prórrogas y nuevas fechas de pago, puedes acabar sin tener claro cuánto debes a cada entidad.

Tener varios microcréditos no significa que todos sean reclamables. Pero sí conviene revisar cada contrato y reconstruir los pagos para saber cuál es tu situación y qué opciones tienes.

1. Haz una lista de todos tus préstamos

Empieza por anotar, para cada préstamo, estos datos:

  • La entidad con la que lo contrataste.
  • La fecha y el dinero que recibiste.
  • Los pagos que has realizado, incluidas las prórrogas.
  • La cantidad que todavía te reclaman.
  • Si está pendiente, pagado o cancelado.

Si has contratado varias veces con la misma empresa, separa los préstamos. No te quedes únicamente con el saldo que aparece hoy en su aplicación: necesitamos conocer también lo que has recibido y pagado durante toda la operación.

2. Reúne lo que conserves, aunque no esté completo

Busca los contratos, los correos de confirmación, los recibos, las transferencias y los movimientos bancarios. Añade los justificantes de las ampliaciones de plazo y los mensajes o cartas de recobro.

No necesitas tener toda la documentación para pedir una primera valoración. En ALE revisamos lo que conserves y te indicamos qué falta y cómo intentar conseguirlo.

3. Revisa cada contrato antes de sumar el resultado

Haber pedido un préstamo para pagar otro no convierte por sí solo el contrato en nulo. Hay que estudiar sus condiciones y comprobar si existen motivos para reclamar, especialmente por intereses usurarios.

Para ello revisamos el coste de la operación: intereses, comisiones, prórrogas y otros cargos. El importe reducido del préstamo o su devolución en pocos días no bastan, por sí solos, para decidir si es reclamable.

Si un préstamo se declara nulo por usura, solo debes devolver el capital recibido. Si has pagado más, puede existir una cantidad a tu favor; si has pagado menos, puede quedar capital pendiente. También deben revisarse las fechas y los posibles plazos para recuperar cantidades.

Cuando hay varias entidades, el cálculo debe hacerse respecto de cada una. Una posible devolución de una empresa no cancela automáticamente lo que debas a otra.

¿Y si ya pagué un préstamo con el dinero de otro?

Inclúyelo también en la revisión. Haberlo pagado con un nuevo préstamo no impide por sí solo estudiar el contrato anterior. Lo importante es reconstruir qué recibiste, qué pagaste y en qué fechas.

Estudiar todos los préstamos juntos ayuda a entender tu situación, pero cada contrato necesita su propio análisis. No presupone que todos sean nulos ni que puedan reclamarse en una única demanda.

¿Debo dejar de pagar mientras se estudia mi caso?

Iniciar una consulta o reclamación no suspende por sí solo los pagos. Antes de dejar de pagar, firmar un acuerdo o contratar otro préstamo para cubrir el anterior, busca asesoramiento sobre las consecuencias en tu caso.

Si has recibido una demanda o un requerimiento del juzgado, comunícalo cuanto antes: puede haber un plazo para responder. Conserva también las comunicaciones de la entidad o de la empresa de recobro.

Fuentes

Fuentes consultadas el 2 de octubre de 2026. Artículo práctico; no anuncia una sentencia ni una reforma nueva.

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