Una cuota mensual no se dedica íntegramente a devolver el dinero utilizado. Te explicamos cómo comprobar qué está pasando con tu tarjeta.

Pagas la cuota todos los meses, pero el saldo pendiente apenas cambia. Es una de las dudas más frecuentes de quienes utilizan una tarjeta revolving.
Estas tarjetas permiten devolver lo gastado mediante cuotas periódicas. A medida que se amortiza capital, vuelve a quedar crédito disponible. Si se sigue utilizando la tarjeta, la deuda puede mantenerse o crecer. Incluso sin nuevas compras, una cuota baja puede hacer que la devolución se prolongue durante años.
La cuota no se dedica íntegramente a reducir la deuda
Cada recibo puede incluir capital, intereses y, según el contrato, otros conceptos. Por eso, pagar 60 euros al mes no significa necesariamente reducir la deuda en 60 euros.
Para saber qué está ocurriendo hay que mirar el desglose de los pagos, las nuevas disposiciones y la evolución del saldo. El dato importante no es solo cuánto se ha pagado, sino cuánto dinero se ha utilizado realmente y qué parte de los recibos ha reducido el capital.
¿Cómo puedes comprobarlo?
Solicita a la entidad el historial de la línea de crédito, con el detalle de las cantidades utilizadas y abonadas, los intereses, las comisiones y la deuda pendiente. También puedes pedir información sobre cuánto tardarías en terminar de pagar si mantuvieras la cuota y dejaras de usar la tarjeta.
Que la deuda baje lentamente no demuestra por sí solo que el contrato sea nulo. Sí es una razón para revisar su funcionamiento, la información que recibiste al contratar y las cantidades cobradas.
En ALE reconstruimos la evolución de la tarjeta para que sepas qué has recibido, qué has pagado y qué opciones de reclamación tienes.